Algunos podrían preguntarse: si la luz del Buda Amitabha brilla en todo el universo, sin obstrucciones, ¿por qué no podemos verla?
El maestro Tanluan ofrece su perspectiva:
El problema no es la luz; el problema está en los seres sintientes. Sabemos que la luz del sol llega a todas partes. Que los ciegos no puedan verla no significa que la luz no esté presente.
Este asunto es enteramente nuestro. Como seres comunes, agobiados por la ignorancia, las aflicciones y las pesadas cargas kármicas, no percibimos la luz de Amitabha, como un ciego que no puede ver el sol que ilumina el mundo entero.
Aquí hay una cita del maestro Genshin que es profundamente esclarecedora y tranquilizadora:
Para quienes están agobiados por profundas ofensas kármicas, no hay camino que conduzca a la liberación del samsara excepto recitar el nombre de Amitabha, lo que garantiza el renacimiento en la Tierra de la Dicha Suprema. Yo también me encuentro entre aquellos abrazados por la luz compasiva de Amitabha. Aunque mis aflicciones me ciegan y no puedo ver esa luz, el resplandor infinito del Buda nunca deja de brillar sobre mí.
En este mundo contaminado, todos somos seres ordinarios agobiados por un karma pesado. De no ser así, no habríamos nacido en el mundo Saha, soportando grandes sufrimientos, ni estaríamos entre aquellos abandonados por incontables Budas.
Para quienes cargan con tan profundas ofensas kármicas, solo hay dos caminos: recitar el nombre de Amitabha y renacer en la Tierra de la Dicha Suprema, o caer en los tres reinos miserables. Por ello, el maestro dijo: «No hay camino que conduzca a la liberación del samsara excepto recitar el nombre de Amitabha».
Continúa diciendo: «Yo también me encuentro entre aquellos abrazados por la luz compasiva de Amitabha». Aquí, el Maestro Genshin reconoce que es solo un ser común, atado por el karma y la aflicción. Sin embargo, al recitar el nombre de Amitabha, sin duda está protegido por la luz del Buda.
El maestro Genshin nos ofrece una verdad profunda para llevar en nuestros corazones: aunque las aflicciones nublan nuestra visión, el resplandor compasivo e ilimitado de Amitabha nunca deja de abrazarnos: es incansable e inquebrantable.
(Traducido por el equipo de traducción de la Escuela Tierra Pura;
editado por el jefe de familia Fojin)
Editado por Foxing
