Al final de la vida, la gloria y las riquezas mundanas se desvanecen, no pudiendo acompañarnos más allá de este reino.
Sólo “Namo Amitabha”, el nombre del Buda Amitabha, permanece con nosotros constantemente, en todo momento, estableciendo un vínculo inquebrantable entre el practicante y el Buda.
La joya de “Namo Amitabha” está disponible gratuitamente para nosotros y no requiere ningún esfuerzo de nuestra parte.
Con solo pensar en el Buda y recitar su nombre, recibimos el tesoro más preciado imaginable.
Amitabha, el Buda supremo, irradia luz infinita y su nombre encarna virtudes y méritos inconcebibles e ilimitados.
Con una mínima inversión en recitar el nombre del Buda, uno puede recibir el inmenso beneficio de renacer en la Tierra Pura y alcanzar la iluminación. Por lo tanto, "Namo Amitabha" debe ser apreciado como el máximo tesoro de la vida.
(Traducido por el equipo de traducción de la Escuela de la Tierra Pura;
editado por el amo de casa Fojin)
