Tendemos a pensar que la vida es larga y que siempre podemos conocernos el uno al otro,
Disfrutando de charlas corazón a corazón sobre la vida, y compartiendo sueños sobre el futuro.
Ver a alguien parece un arreglo casual, dada la conveniencia de la comunicación global. Mantenerse en contacto y reunirse es cosa fácil. Despedirse parece indoloro, y la ida y venida de cualquiera en medio del ajetreo y el bullicio de la vida merece poca atención. Basta con pensar el uno en el otro.
Tendemos a pensar que la vida es mundana, y la idea de buscar la verdad, la iluminación perfecta y la liberación de samsara no son para nosotros.
Parece muy simple practicar el Buda Dharma - es sólo cuestión de llevar una vida recta. Cultivar las Seis Perfecciones, las innumerables acciones virtuosas y la comprensión del significado de los verdaderos méritos no son motivo de preocupación inmediata.
Recitar el nombre de Amitabha parece tan fácil - se puede practicar en cualquier momento y lugar. ¿Qué daño hay en posponerlo hasta el último momento en la vida?
En realidad, la vida es corta - transitoria como las nubes que pasan. Sin previo aviso, podemos estar separados para siempre de los seres queridos.
De hecho, ver a alguien no es simple; la vida cambia en un abrir y cerrar de ojos. Cada reunión puede ser la última, y aquellos que alguna vez estuvieron cerca se convierten en extraños en otra vida.
La verdadera naturaleza de la vida es la impermanencia - estamos atrapados en el ciclo de la vida y la muerte. Al final de una sola respiración, somos barridos en el ciclo de samsara, vagando por los tres dominios.
Alcanzar la iluminación se puede lograr rápidamente. Al aspirar a renacer en la Tierra Pura, y con una sola mente en la recitación del Nombre de Amitabha, la iluminación está a nuestro alcance.
Es raro nacer humano y aún más encontrar el Buda Dharma. Sin embargo, el profundo desafío está en encontrar el camino del Dharma de la recitación de Amitabha, y abrazarlo de todo corazón.
En la vida, cada encuentro es una ocurrencia única en la vida - un resultado de la conexión kármica;
Encontrarse con el Buda es tener las raíces virtuosas de vidas pasadas lleguen a frutos, nutridas por la compasión y el cuidado de todos los Budas.
Encontrarse con Amitabha Buda es la culminación de los diez eones de espera de Amitabha.
Y este mismo encuentro nos lleva a alcanzar la iluminación.
(Traducido por el Equipo de Traducción de Pure Land School; editado por Householder Fojin)
Editado por Foxing
