En el camino más arduo del viaje de la vida,
En medio de los senderos más duros y la agonía más profunda,
Uno se queda solo, en el abrazo de la soledad,
Sin embargo, atado a fuerzas invisibles del poder del karma.
El nombre común pero poderoso de “Namo Amituofo”,
Un compañero fiel a través de los flujos y reflujos de la vida,
Nunca cambiando, nunca abandonando,
Vida después de la vida.
En el reino incognoscible e invisible
Encuentro consuelo en el nombre del Buda,
Ningún camino es demasiado accidentado,
Porque el Buda camina conmigo.
Ninguna tarea es demasiado desalentadora
Porque el Buda lo maneja por mí.
Ante la adversidad, el Buda prevalece,
En medio de la oscuridad, su luz nunca falla.
A lo lejos podría aparecer la Tierra Pura,
Con fe y aspiración,
Llego allí en poco tiempo
A bordo de la robusta barca de Buda.
(Traducido por el equipo de traducción de Pure Land School;
editado por el jefe de familia Fojin)
