La puerta de la Tierra Pura está abierta de par en par.
Solo levanta el pie y entra.
La puerta de la Tierra Pura está abierta de par en par.
¿Cuántos buscan el camino, cuántos permanecen en él?
La puerta de la Tierra Pura está abierta de par en par.
Ahora voy a esa Tierra de la Felicidad, pero sin duda regresaré.
Un camino de nacimiento y muerte, al que estamos atados.
Recita el nombre de Amitabha, el único sonido salvador.
Preguntas "¿Dónde está mi verdadero hogar para la paz suprema?"
Señalo los tronos de loto en la Tierra de la Felicidad.
"¿Cómo puedo renacer allí?"
"Solo recita el nombre de Amitabha, encuentra el hogar al que aspiras".
No se requiere iluminación ni sabiduría profunda,
no es necesario arrepentirse de las malas acciones ni poner fin a las aflicciones entrelazadas.
El mundo entero no es más que una ilusión; solo el Buda es real.
¿A quién, sino a Amitabha, debería suplicar con sinceridad?
Aunque soy yo quien cree e invoca su nombre,
es el Buda quien me llama y proclama mi liberación.
Él me enseña a recitar su nombre con todo el corazón;
así le encomiendo mi corazón y entro en su abrazo.
En la más absoluta desesperación, sin nadie a quien recurrir,
de repente veo una luz occidental: encuentro la salvación.
Adiós, samsara, me libero de tus cadenas.
¡Qué alegría renacer en el reino de Amitabha!
La dicha no es solo para mí;
para salvar a todos los seres, regresaré al mundo que conocí.
(Traducido por el equipo de traducción de la Escuela de la Tierra Pura; editado por el practicante laico Fojin, editado al español por Foxing)
